Xxxii (lo callado del silencio)

No me abandones
En la ciega limitación de este soplo palpable
Seco
En la red por desprecio hacia el vaso
Cercano a la boca de mar velando tu vuelta
Cuando el ángel tiembla sobre la mesa
Arropándome
Lamento de SCHUBERT en acorde con el claroscuro latido
Punteando
Jueves Santo
Que siente la madre de algún tejido
Universo y vuela hasta el arco incrustado
Donde me borras con un perdón escrito
Apreciándolo todo
La repetición en lo profundo del agua
Con cambios leves de mi propio abanico
Bordado roce
Por el origen de la sangre hasta que me herí
Con este lamento
Cuando éramos libres del juicio cercano a la boca de mar
Velando tu vuelta hermano silencio
Devuelto al sótano
Sin el Azul Piedra
De mi propio Abanico


Poema Xxxii (lo callado del silencio) - Milagro Haack