Por una eternidad

Curvo el grito con ferocidad
Por abismos profundos
De la ciudad
Los arcángeles rabiosos
Con sed putrefacta
Pisan mi sombra
Alegría de caracol,
Destrozando la invisible
Anatomía de Abril
Los fusiles
Flores arzobispales
Que alimentan al Dios glotón
Desgarran tendones humanos
Con jubilo de hambre
Para alimentar el gran esófago
Del tiempo
Donde se pudren veranos
Y violines rotos
Tocan melodías para embriagar
A la monstruosa muerte
Que con diminutos ojos
Enreda en pétalos de lágrimas
Furiosos sueños
Que se desesperan por gritar
En los jardines
Del cuerpo
Y la noche de fuego
Devora misericordiosamente
La humanidad
Para convertirla
En poema sin verso
Labio sin cuerpo
Espíritu letrado
Por una eternidad.


Poema Por una eternidad - José Diego Marmanillo