Eternidad de la ceniza

Morir es un momento, lo demás un vacío

Que colmamos de tiempo y de silencio. Vivir, en cambio,

Es fácil: proseguir.

Esta severa duda que atraviesa los cuerpos.

Pisar la huella de otros pies sobre la grava,

Aprender con certero dolor

El modo más sereno de enfrentar el instante:

Desnudo y sin aullar, apegado a la paz

De quien conoce que no puede saber

Porque es partícula y no germen, fragmento

En el espacio, mojada brizna que se extingue

Y enmudece en silencio bajo el sol,

Sobre la piedra casi eterna que lo acoge.


Poema Eternidad de la ceniza - Alfredo Buxán