Oscuras sombras

Oscuras sombras,
en las cavernas horribles
del fiero olviden, sepulten
las crueles horas
en que sentiste,
¡corazón mío!, las glorias
de un amor tan mal pagado,
tan infelice.

Pues, bien, recobra
la libertad que perdiste;
vuelve en tu acuerdo, y desecha
pasión tan loca;
que no es posible
que ames a quien te deshonra,
y a quien te trata de un modo
tan cruel y horrible.

Y nada importa
que en sus días más bonancibles
correspondiese, benigna,
tu fe amorosa;
y que, sensible,
días de placer y gloria
te haya dado en otro tiempo,
¡¡De nada sirve!!

Ingrata ahora,
tan solo por un – se dice,-
con la mayor injusticia,
sí, hoy te arroja;
hoy te despide
pronunciando, rigurosa,
con labio pérfido el fallo
de que la olvides.

Hoy te abandona
en un mar lleno de sirtes,
a merced de los rigores
de fiero Bóreas;
y si persistes
en tu amor, contra la roca
fracasará de su orgullo,
tu vida triste.

Hacia la costa
del desengaño apacible
proto, pues, de tu barquilla
vuelve la proa;
y cuando libre
del riesgo te halles, entona,
corazón, al escarmiento
himnos sublimes.



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Poema Oscuras sombras - Miguel W. Garaycochea