Niños en sombras

El niño duerme en la cuna
Porque el niño pudo ser,
Porque pudo ser su sangre,
Porque pudo ser su piel;
Porque la madre que un día
Pensó arrancarlo del ser
Hoy se enamora de verlo
Y quiere volverlo a ver.
El niño duerme y su madre
Le besa sus tiernos pies.
¡Flor milagrosa de carne
Que pudo al fin florecer!
Los niños juegan en sombras
Pero no saben con quién;
Porque antes de tener nombres
Los privaron de su ser.
En ese mundo no hay cunas
Ni se acaricia la piel,
Y no hay labios que consuelen
Con besos, los fríos pies.
Los niños no duermen nunca
Y seguirán sin saber
Que sus madres impidieron
Que pudieran florecer.


Poema Niños en sombras - Jorge Antonio Dore