Náufraga onda

¡Náufraga onda, i cómo leda frente
tuya, mientra ocio fácil posseía,
otra vez me a engañado, que creía
siempre tranquilo tu cristal luziente!

Ya no miro encresparse dulcemente
el mar con l’aura que Ocidente envía,
mas espumosos montes que a porfía
levanta al cielo el Euro furïente.

Tres vezes fueron ya qu’e1 hondo Egeo
rompí, mal cauto, con aguda prora,
náufrago, i tantas lo sulqué animoso.

Debiera escarmentar, porque no ahora,
opuesto en vano al mar impetuoso,
llorara el cierto fin en que me veo.


Poema Náufraga onda - Francisco de Rioja