Mañana de ámbar (6)

A la hora de los entierros la abuela siempre repetía lo mismo: “Respeten a los muertos.” Cuando entraban, por fin, al cementerio Amador, en grupos, […]



Mañana de ámbar (5)

Teníamos un estadio de Fútbol sólo para nosotros. Era la algarabía nunca vista, excepto al llegar mayo cuando volvían a clases los alumnos del Instituto […]



Mañana de ámbar (11)

La pelota que tanto quise y nunca llegó a mis manos, la que tanto anhelé y no me fue regalada, la que le dije a […]



Mañana de ámbar (2)

Llegaba el verano y no íbamos al mar. En esta guarida de pobreza no habían aviones que abordar hacia otros países; el planeta se reducía […]