Mañana de ámbar (14)

Entre frituras,
chicharrones y corvinas fritas,
la Calle K era una serpiente nocturna
capaz de envenenar la sangre,
con sus soldados enormes deambulando,
aquí en El Límite
y en las puertas prohibidas de los bares
que decidimos abrir, a pesar de todo,
para saber qué había dentro.


Poema Mañana de ámbar (14) - Manuel Orestes Nieto