Mañana de ámbar (11)

La pelota que tanto quise
y nunca llegó a mis manos,
la que tanto anhelé
y no me fue regalada,
la que le dije a los amigos
que tendríamos para jugar
hasta morirnos de cansancio,
terminó por romper el cristal
de la última navidad inocente de mi vida.


Poema Mañana de ámbar (11) - Manuel Orestes Nieto