Letrilla xxii

La fiesta en el río
Ir suele en la siesta
Mi dueño querido
A perder las horas
Jugando en el río.
En tan claro espejo
Su rostro divino
Se adorna la esquiva
Con rico atavío;
Y a veces ufana
Prende de sus rizos
Las flores que coge
Del margen florido:
Mas yo por ajarle
Tocado tan lindo,
Dos guijas le arrojo
Desde el verde aliso;
En el agua caen
Con grato sonido,
Salpicando a Dafne
De Humor cristalino.


Poema Letrilla xxii - Serafín Estébanez Calderón