El invasor

Se ha metido en camisa de once varas
Este deseo profundo de permanecer
Se ha mezclado milagrosamente
En este vaso provisorio
La gota de aceite fresco y el chorro de agua
Detenido
Se ha oído el redoble del tambor
Y el sonido de las botas vencedoras
Arrasando con camas y petacas
Se ha mirado palmo a palmo
El territorio conquistado
Se ha saboreado la victoria regalada
Sobre el cuerpo tendido del
Enemigo amado
Se ha metido en camisa de once varas
Este deseo profundo de permanecer
Y atrapado en lino blanco sin salida,
Vivo,
Se resigna a esperar la
Eternidad


Poema El invasor - María Inés Zaldívar