Arte de los cuerpos

I
Te converso quedo
Sílaba a sílaba,
Gota a gota
Palmo a palmo
Con ojos que tocan tu superficie,
Isla,
Y la bañan de sonidos
Y la cubren de espuma blanca
Que sale de mi boca
Te recibo toda cuenca
Vegetal
Y allí goteas, lento y
Empozas dulce y callada
Húmeda ternura salada
Que me inunda en suave corriente
Interminable
II
Descansa
Descansa tu voz sobre mi piel,
Tibio oído, toda
Descansa
Descansa mi piel entre tu voz,
Abrigo, mano extendida
Detente,
Detente sangre, alivia tu prisa
Aminora tu paso
Uñas y dientes pausan tu ritmo,
Consuelan el camino
Labios y lenguas
Se hablan, se escuchan, se entienden,
Se creen y se quieren
III
Atentos nuestros cuerpos atentos
Alertas
Nuestros cuerpos alertas, que
Se hablan
Se escuchan
Se entienden
Se creen
Se quieren y
Se hablan quedo
Dulce
. duele
. dulce y
Se complacen
Se contentan suave y
Algo duele vivo, y vivos
Se acogen y
Se miran con paciencia y
Se esperan
Se atienden y
Se entienden
Todo entendimiento y razón compartida
Mudo aroma que crece
Silente sonido que fluye
Todo lenguaje imposible que
Hermana y
Llega más allá de
Todo
Y más acá de
Nada
IV
Y se quieren nuestros cuerpos y se creen y
Por eso celebramos
V
Clava-mos
Una bandera
En la cima y la sima y
Somos un solo territorio
Conquistado
Recorrido
Compartido
Y allí (qué bien se está)
Levantamos una tienda y
Para siempre hacemos
Morada


Poema Arte de los cuerpos - María Inés Zaldívar