El iluso

A un drogadicto
Perdió su facultad de ver el cielo
-pues el cielo se opaca tras el vicio –
Y empezó a frecuentar el precipicio
Como un pez deslumbrado ante el anzuelo.
Rehén de la injusticia y del engaño
Y esclavo de su sed insatisfecha,
Jugaba a posponer la magna fecha
De su liberación, año tras año.
Y aquella vida, un día luminosa,
Perdió su semejanza a lo divino.
Y se sentó en el borde del camino
A despedir la sombra de su esposa.
La estadística es parte de la historia.
He aquí el triste epitafio de otro iluso
Que destruyó su vida por abuso:
“Murió dándole vueltas a la noria”.


Poema El iluso - Jorge Antonio Dore