Se perdió, se perdieron

Se perdió el laberinto, se perdieron,
Mis manos en tu cuerpo,
Tus ojos en mi piel, en mis pupilas,
El tiempo en los espejos y en la nube,
Mi voz en una página escondida.
Se perdió la nostalgia, se perdieron,
Las pausas convenidas,
Tu voz en mi saliva,
Las copas derramadas y el recuerdo,
La magia del placer indefinida.
Se perdió el paraíso, se perdieron,
Tu boca en mis orejas, tus caricias,
Las sombras de los dos en las esquinas,
Y esa inmensa blancura de las sábanas,
A veces tan intensamente compartidas.
Se perdieron las almas, se perdieron
En un atardecer de primavera
Que conmemoran estos versos míos.


Poema Se perdió, se perdieron - Esteban Charpentier