Cerezo amenazado

Soy un árbol exhausto,
un cerezo al que podan cada día,
un niño con demasiados deberes
y demasiada ganas de no hacerlos,
un cansancio que me ha ungido los párpados
con el aceite de la decepción.

Soy un árbol talado,
el mirlo que hasta ayer anidó en él
y la nube que pasa indiferente.

Seré libro de lengua para un niño,
leña para otros fríos, tocón seco
donde queda la edad escrita en círculos.

Seré cuna o armario o escritorio
y al mismo tiempo niño, prenda, prosa,
ataúd par quien me está talando.


Poema Cerezo amenazado - Juan Vicente Piqueras