Amor en el viejo paris

Una brisa huraña invade la estancia…
Y un aire caliente se apodera de mi ser –
En esta tarde otoñal, que va muriendo en el viejo Paris,
Y se asoman los astros y las estrellas se anclan
En el prado azul del cielo…
Y veo tu rostro en un lucero lejano
Y tu recuerdo me inquieta.
Escucho tu voz… pero tu voz…
Tu voz se pierde con la voz de los vientos
Y tu recuerdo se estrella contra los rayos del sol.
Espero con obsesión y tormento tu llegada
Y siento tu invisible presencia en mi vigilia
Y en mi vigilia te recuerdo con ansias
Y la luz y la sombra invaden mi desvelo.
Sin edad… entre distancia y tiempo…
¡Te Amo!
Esa pureza de amor que nos da la vida
Y nos da el dolor, se ha vuelto angustia y agonía
¡Y me espanto!
Mi alma desenfrenada se va como tranvía
Plateado por la luna, al abismo del sueño.
Mis ojos vacíos quedan…
Y se fuga el corazón al encuentro de tus besos…
Comienzo a vivir y bebo…
Bebo el diáfano rocío del amor…
En el viejo Paris


Poema Amor en el viejo paris - Aziyadeh de Avila