Mi viejo jefe de la guardia

Y al pie de nuestra cama
Nuestro jefe de la guardia
Vigilante siempre, al fin descansa.
Pendiente está de mi dama
Y sé, lo sé seguro si alguien osara
Trasponer el umbral sin nuestro agrado
Por encima de su alma incluso,
Antes de que a ella llegara
Mi viejo Jefe de la Guardia, Lobo:
Ojos de miel
Peligrosamente calma
Marfil enhiesto
Seda salvaje
Terciopelo herido
Y un alfanje,
Bandera erguida
Que desafía el aire
Enamorado y fiel
Mi viejo jefe de la guardia
Un pastor alemán
Que yo lo sé, lo sé seguro
Tiene su alma.


Poema Mi viejo jefe de la guardia - Luis de Pablos