Xviii (lo callado del silencio)

Llega
Salvaje otra tarde que me observa
Entre los finos tallos de fuerte árboles
Anunciándome
El regreso de mi hermano descalzo
Mecido en los brazos de mármol
Después de partir el agua con los pies
Cuando el viento mueve su sombra en el vaso
Que se inclina hacia el afecto
Sublimado por la palabra
DOLOR
Dolor ausente que aún canta sofocando
Cruzada viudez clara y altiva
En constante comunicación con nobles cartas
Donde se acuesta la llama de una hoja
Por respeto a los Dioses
Que entierran la misma espada
Marcando cada pisada nuestra que recoge
El destino bajo su seno
Encontrándonos
Tejidos mal enlazado
Por mi partida puesta en la espesura
De la vela iluminando
El siempre te encuentro
HERMANO ALMA


Poema Xviii (lo callado del silencio) - Milagro Haack