Salvada

SALVADA al fin de las aguas

La montaña atardece o más bien ancla sobre un color

Dogmático para los animales silvestres

La rodean orillas donde el mármol desnuda

Los turistas que piensan ir a Grecia

Reduciéndolos a grandes dunas en el aire sin voluntad

Y que crecen a cada campanada

Todo se desperdicia un poco

Por temor a que rotas las posibilidades nocturnas

Las palabras ulceradas produzcan contagio

En el vado en que las orugas descargan nuestra sangre sobre el verso

Todo pudiera suceder

No habiendo otra conciencia que la sangre de los testigos

Por encima de la montaña

Que hace antiguos y hermosos los héroes,

Pero al héroe le salvan sus alas y no sus cabellos sin estrellas

Y al mármol los relámpagos que encanecen los animales feroces

Sólo de algún hermoso mineral sometido a concordia

Y obtenido en el sueño preciso de las murallas

De esta correlación entre el héroe y la orilla

Se salva la presencia del tiempo

Del tiempo que infla la montaña

Del tiempo que se alimenta de las voces sin eco

Del tiempo en cuya ensenada se acomodan los náufragos

Del tiempo que está llenando de astros nuestra memoria


Poema Salvada - Luis Álvarez Piñer