Más sentado contemplando
Imagino más allá de él, espacios sin fin y sobrehumanos silencios
Y una quietud hondisíma
Tanta, que casi el corazón se espanta
Y como oigo expirar el viento en la espesura
Voy comparando ese infinito silencio con esta voz:
Y pienso en lo eterno, y en las estaciones muertas, y en la presente viva, y en su música
Y asi, en esta inmensidad se anega el pensamiento:
Y naufragar en este mar, es dulce