Diario (ii)

El mundo respirando en esta página, blanca de luz, vacía.

Busca la mano espacios no habitados en la memoria viva.

Abren su boca la sed y el hambre; como dos fantasmas gritan silencio sus dolientes voces.

El resplandor del giro decisivo; la gravedad del astro que agoniza.

La materia expresando sus límites: la forma que contiene la ausencia en su recreo.

Tú sigues en tu sitio, presente centinela, acechando – sin tiempo ya – el misterio.


Poema Diario (ii) - Luis Ángel Barquín Villaverde