Oriki para bola de nieve

Caballero de Olmedo,
juglar herido por la flecha de Ochosi, el cazador,
ven en tu trineo de yaguas
y enciende las calabazas.
Dueño de la fragua y del colmillo del jabalí,
sumérgete en la espuma de las cinco palanganas de Ochún.
Entra, con tus calderos de cobre,
al monte carulé,
apaga los grillos,
estruja las esponjas,
que aquí estamos flautas, arcángeles
péndulos silbantes
para oír cómo crujen tus viejos caracoles.
Vamos, despréndete de los cascos,
salta estremecido del Puente a la Alameda
y déjanos tu capa de lagarto raída,
tu ronquera ancestral,
tu canto antiguo.
Zumba la curiganga
mi negro
¡Zumba!
Zumba la curiganga
mi negro
¡Zumba!


Poema Oriki para bola de nieve - Miguel Barnet