Friegas de azufre

Crujen los huesos de piernas que se estiran
Imperceptibles bajo las húmedas estrellas
Como tallos de flamencos frente al mar
Frente al camino
Frente al gran lagarto agazapado
Luminoso y titilante de Valparaíso.
Crujen huesos de tobillos y rodillas
A la espera inevitable de vestir
La media entera transparente
Bajo una mini de color.
Crujen pies sin sandalias bajo las sábanas
Y se arrepienten de haber soñado sin saberlo
Con zapatos de medio taco.
Y en el ay más incomprensible, sin herida
Sangre, moretón o raspadura
Una mano, un polvo amarillento
Que también cruje como hueso y lo demás
Frota la superficie doliente
Da calor y aquieta
El curso irrevocable del temblor.


Poema Friegas de azufre - María Inés Zaldívar