Naturaleza muerta

En cada cuerpo se esconden otros cuerpos

Más bellos. En cada atardecer un sólo

Atardecer, como el sonido apagado de la lluvia

O el rumor oscuro de alguna voz, aquella

Otra voz de madre y musgo cuerpo adentro.

Siento un calor como de dios y de mujer,

Y de hermosura. Una asfixia en los labios,

Un vago desear algo impreciso y tibio

En lo hondo del vino.


Poema Naturaleza muerta - Miguel Florián