Mi plegaria

¿Qué paz de núbil arpegio
purificó
al fiel rocío
En ésta aurora de arcángeles?
¿Qué mensajero de mieses
Arribó
resplandeciente
Con su arado de mil yuntas?
¡Oh¡, portal de lentas trillas
¡Oh!, presagio de vendimias
¡San Isidro Labrador!
Sabia fuente de destinos.
Lenta hiedra de amoríos,
¡San Isidro Labrador!
Acuarela. Trino verde
De las aves eruditas,
¡San Isidro Labrador!
Del trabajo: manantiales,
¡San Isidro Labrador!
Trasmigrar de tierra en
en frutos,
¡San Isidro Labrador!
Semilla y flor
la abundancia
¡San Isidro Labrador!
Dulce mosto de verbenas,
¡San Isidro Labrador!
Sino y don de las mazorcas
¡San Isidro Labrador!
Aura dulce que rebosa
los molinos de elegía,
¡San Isidro Labrador!
Lluvia fértil
Magia y cuna
de la savia
¡San Isidro Labrador!
Aria noble
de los campos en barbecho
¡San Isidro Labrador!
A la vegas
con tu aliento
Salva y guarda de crecientes,
¡San Isidro Labrador!
En tu capa
de prodigios
Atempera las heladas
¡San Isidro Labrador!
Con el ala
del chambergo
-dulce paño de milagros –
Salva y guarda a las gavillas
Del granizo
– cruel presagio –
¡San Isidro Labrador!
Y entreteje con plegarias
Tibios panes ecuménicos,
Que engrandezcan
con sus pascuas
Los altares y las mesas cotidianas,
Bendiciendo los sudores y faenas,
¡San Isidro Labrador!


Poema Mi plegaria - Edmundo Torrejón Jurado