MÁs que arena mojada

Me esmeré.

Le puse cuidado:

La arena húmeda,

El molde preciso,

La tortuga preciosa.

Dos conchenitas, los ojos

Y exágonos exactos, el caparazón.

En cuanto estuvo levantada

Le improvisé una fiesta

Para enseñársela a la cría.

Con la ilusión aún caliente

En las manos húmedas.

Mi hija no tardó más de un segundo

En pisarla

Y destrozárnosla

A las dos.

Fue el instinto.

Y lo peor es

Que no será la última vez

Que lo haga.


Poema MÁs que arena mojada - Eva Vaz