Los siete pecados mortales

Pecado de soberbia

Otrosí, Señor, pequé en los siete pecados
Muy malos e muy feos, de muerte condenados,
Que son dichos mortales por su nonbre llamados,
Quales aquí diré, ca los he bien usados.

El primero es sobervia, en que el ángel pecó,
Muy linpio e muy noble, qual Dios a él crïó,
Luçifer en el çielo, e luego en sí pensó
De ser egual de Dios, e por ende cayó.

Por sobervia pecó nuestro padre primero
Adam en paraíso, contra Dios verdadero;
Pasando el mandamiento él fue el delantero;
Después de nuestra madre, él fue el consejero.

Que serién tus eguales en alcançar saber
Les dixo la serpiente por les fazer perder,
Si comiesen la fruta que fueste defender,
E así por tal sobervia ovieron a caer.

El rey de los pecados sobervia es llamado,
De todos es señor e prínçipe coronado,
Su fijo el dïablo por él es deseredado,
En los baxos abismos do yaze condenado.

Por sobervia peresçen muchos e peresçieron,
Cuidando ser señores, los sus bienes perdieron;
Los gigantes muy grandes que la torre fizieron
Por su muy grant sobervia allí se confondieron.

Por su muy grant sobervia fue Roboán dañado,
Fijo de Salomón, ca fue desmesurado:
En despechar sus pueblos fizo crüel mandado,
E perdió en un día diez tribus del regnado.

E fue Senacherib segunt dize Isaías,
Sobervio e crüel en todos los sus días:
Por ende fue ferido en sus cavallerías
De los sus enemigos a grandes peorías.

Otros muchos sobervios abaxó el Señor,
Así como Olefernes Nabucodonosor,
Hamán e al fariseo: por ende es mejor
Esquivar tal pecado que tanto es dañador.

Pero que non só rey asaz sobervia he,
En lo que fazer pude con todos me egualé;
Perdona me, Señor, por voluntad pasé
A todos de talante, si de fecho non obré.

Pecado de avariçia

Avariçia es pecado, raíz e fundamiento,
E de todos los males éste es muy grant çimiento:
Esquivar lo deve omne de buen entendimiento,
Ca deste nasçe al alma muy grant destrüimiento.

E en este pecado se cuenta la usuría,
E las fuerças e furtos, e toda robería,
Echar los grandes pechos, falsa mercaduría;
Aquí son abogados en esta cofradía.

Por aqueste pecado fue vendido el Señor
Por los treinta dineros por Judás el traidor;
Por esta fue de muerte Acab mereçedor,
Que tomara su viña al pobre servidor.

Esta trae las guerras destruye lo poblado;
A la viuda e al pobre tiene deseredado,
E faze de buen pleito muy malo el abogado,
Al huérfano chiquillo dexa l’ mal consejado.

Aquí es simonía, que faze mucho mal;
A quien tiene oro e plata çinco obispados val;
Aunque sea letrado, si aquesto le fal,
Non l’ darán benefiçio por el su decretal.

Esta trae los pechos en los pueblos cuitados,
Monedas, alcavalas, enprestidos doblados,
Sueldo a cavalleros e omnes escudados,
Galeotes, ballesteros por ella son echados.

Al que ha buena casa, echan le fuera della,
Quien cuida estar con paz, dexan lo con querella,
A ricos e a pobres traen los a la pella,
Levanta muchos males esta chica çentella.

Esta faze perder a muchos mercadores
Su alma e su fama e los faz mentidores:
Venden lana por lino e son engañadores,
Quieren con una tinta teñir quatro colores.

Esta trae usuras, que lievan con engaño
Por çiento quatroçientos antes del medio año;
Si le tomares fiada la vara de su paño,
Aunque muy bueno sea lievas lo con grant daño.

En aquesta cobdiçia peco de cada día,
Con mucha avariçia bivo la vida mía,
Parto mal con los pobres de toda mi quantía;
Después quando me duele, llamo Santa María.

Nuestro Señor consiente e es muy sofridor,
No acaloña al culpado luego en el fervor;
Después de que le pide acorro el pecador,
Non recabda en un día por ser muy rezador.

E Señor pïadoso, ave merçed de mí,
Ca en este pecado asaz yo falleçí,
Cobdigiando e robando, e sin razón pedí
Algo a mis vassallos, que mal les gradesçí.

Pecado de lujuria

Luxuria es pecado de la carne mortal,
Que destruye el cuerpo e faze mucho mal
Al alma e a la fama; a todos es egual
En dar les perdimento: por lo que çedo fal.

Es de muchas maneras este feo pecado:
En él es adulterio, que es de omne casado;
Otro es el inçesto de monja de sagrado,
Del santo monesterio que a Dios está fundado.

Otro es el estrupo quien peca con parienta;
Pecado es que a Dios pesa, e dél mucho se sienta;
Pone en grant vergüença a omne, e en afruenta,
E pena l’ gravemente, si se non arrepienta.

A todos es común nonbre fornicaçión;
Qualquier que así peca en esta ocasión,
Fornicador lo llaman, e es tribulaçión,
Si en ello persevera el mesquino varón.

Los viejos que a Susaña falsamente acusaron,
Por esto, mal pecado, a sí mesmos çegaron:
Muchos señores grandes en esto tronpeçaron;
Qual fue la fin de ellos muchos la señalaron.

Esta es la enemiga de la virginidad,
De santa continençia, e noble castidat;
Su contraria es della la linpia puridat,
La sinple inoçençia la derecha bondat.

Desta son ocasión el mucho conversar
Sienpre con las mugeres, e non se bien tenprar
En comer e en bever, e oçioso estar:
Por ende nos de todo conviene bien guardar.

Tú me libra, Señor, deste duro pecado,
Ca só mucho por él a tierra abaxado
La tu graçia me acorra, e sea ayudado,
Non me vença el diablo, que asaz me ha dañado.

Pecado de envidia

Enbidia es un pecado que muchos males ha;
De bienes de tu próximo grant pesar te fará
E de sus grandes daños sienpre te alegrará:
Ésta pierde al alma e al cuerpo gastará.

Peca en el Spíritu Santo quien de enbidia pecó,
Que contra la bondat de Dios Señor erró,
E de çierta maliçia della se enbargó:
Por ende es menester perdón, si fallesçió.

El dïablo artero, que del çielo cayó,
Por aqueste pecado al omne engañó,
Quando en paraíso del árbol le mandó
Comer, porque perdiese el bien que Dios le dio.

Los fijos de Isräel con enbidia perdieron
A Josep su hermano, quando le así vendieron
E después a su padre con maliçia mintieron:
Que bestias lo mataran falsamente dixeron.

Leemos que Saúl por esto aborresçía,
A David, maguer mucho menester lo avía;
Con grant enbidia pura sienpre lo perseguía:
Por ende después ovo fuerte postrimería.

Enbidioso e malo e de mal coraçón
Fui yo sienpre, Señor e en toda sazón;
Busqué mal a mi hermano sin ninguna razón,
Plogo me de su daño e de su perdiçión.

Señor, perdón te pido non quieras Tú catar
Atanta culpa mía, en que te fiz pesar;
Aya yo tu perdón e pueda me emendar,
E segunt me mandaste, a mi próximo amar.

Pecado de gula

Gula e tragonía es un mortal pecado:
Por éste fue Adam de paraíso echado
Porque quiso comer lo que le era vedado;
Maguer, lo él comió: caro costó el bocado.

Leemos que Noé después que fue labrar
La viña e el vino quiso dende gustar
Beviendo ende mucho, ovo se a desnudar,
Mostrando sus vergüenças non podía acordar.

El uno de sus fijos luego le fue cobrir,
El otro començó fuertemente a reír;
Quando el padre lo vio ovo le a maldezir:
En él la servidumbre començó a venir.

Lod, el que de Sodoma no l’ pudieran vençer
Vençió lo el mucho vino, por que se fue perder,
E ovo sus dos fijas él mesmo a conosçer:
Desto muchos enxienplos se podrían traer.

Escripto es que Esaú por un pobre manjar
La primogenitura a Jacob fuera dar,
Fincó desventurado por una vez fartar
El vientre que non puede farto mucho durar.

Lee se que Judit que Olifernes mató,
Desque de mucho vino muy farto lo sintió;
E con el desatiento luego se adormeçió:
Pero muger e flaca la cabeça l’ cortó.

E dexé yo al pobre de fanbre peresçer,
Que con pan e con agua le pudiera acorrer,
Dél ove poco duelo por lo ver ir perder,
Tanto que el mi cuerpo cunpliese al su plazer.

Busco muchas vïandas costosas e preçiadas,
De diversos sabores ricamente adobadas,
Que a yantar e çena sienpre finquen sobradas:
Muchos pobres fanbrientos las tienen deseadas.

Por este tal pecado el rico peresçió
Que con el pobre Lázaro su pan muy mal partió;
Comió muchos manjares mas en cabo murió;
Después en el infierno perdido desçendió.

Comer ante de la ora, tienpo desordenado,
Es pecado sin dubda e muy acaloñado:
Por esto Jonatás de muerte fue judgado,
Si el pueblo non oviera por él mucho rogado.

Señor, e ¿qué será de mí muy pecador?
Que en éste e en los otros yago en grant error,
Ca sienpre fui e só muy mal ayunador,
E con los pobres tuyos escaso partidor.

Pecado de ira

Ira es un pecado que a muchos escarneçe;
Pierden por ella el alma e el cuerpo padesçe;
Al que la ha usada, nunca le ella fallesçe
Con mala conpañía, qual él della meresçe.

Esta trae discordias e guerras toda vía,
E toda malquerençia, e toda robería;
Ésta quema los regnos, e destruye en un día
Lo que en muy grant tienpo cobrar non se podría.

Esta faz maldizientes, e faz mal razonados
Los unos contra otros, por que son enfamados
Muchos omnes sin culpa; son por ende menguados
Algunos de sus onrras que son poco culpados.

Esta faze omeçidos e los omnes matar,
Faze muchas crüezas e muchos deçepar;
Pierden mano e narizes e son de apïadar,
Ca pierden lo que nunca jamás podrán cobrar.

Esta faze sañudos los omnes sin razón
Contra sus servidores, con mucha ocasión,
Ca los fieren con saña, donde viene lisión:
Después que non han cobro, querrién aver perdón.

Maguer só yo el menor del mundo en estado,
Muchas vezes pequé en tal, e fui errado
Con ira e con saña, e dixe mal de grado,
Enfamando a muchos: por que ora só cuitado.

En Ti espero, Señor, que avrás merçed de mí,
E me perdones yerros en que te fallesçí,
Que son tantos e tales que yo bien meresçí
Aver muy grandes penas, si non acorres y.

Pecado de açidia

Açidia es un pecado en que viene tristura,
De bien fazer pereza, e una grant floxura
Muy muelle e sin pro, que pierde omne cura
De fazer buenas obras, si las faz, poco dura.

Esta faz a los omnes bivir en nigligençia;
Nunca en bien trabajan, nin en ninguna sçiënçia;
A sí mesmos mal quieren e han poca paçiençia;
Si algunt mal les contesçe, sufre se sin conçiençia.

Pecado es muy laído e de poco plazer,
Mas tibio e muy frío para ir se perder
El omne que lo ha, sin ningunt bien fazer,
Por ende del diablo ligero es de vençer.

Los que los sus pecados non quieren confesar,
E cras e cras diziendo lo quieren alongar,
Con grant desesperança e poco a Dios amar:
Aqueste grant pecado los faz así çegar.

Han poca devoçión a Dios e a sus santos,
Ca son tales sus yerros, e tan feos e tantos,
Que sólo los nonbrar de sí toman espantos:
Mejor es con el alma fazer aquestos llantos.

Aquí puedo poner un pesado dormir,
Que han algunos omnes que non pueden partir
Del lecho donde yazen para poder oír
Las misas e las oras do a Dios suelen servir.

A omnes oçïosos muchos yerros contesçen,
E muchas buenas obras por tal yerro falleçen;
Piensan en otros males, por que después padesçen
Las penas del infierno, que nunca desfallesçen.

De la su vida mesma están tan enojados,
Non saben lo que quieren así están pesados,
E con razón lo fazen, que cargan sus pecados
Por los levar a feria do les serán pagados.

Señor mío, merçed, non seas achacoso,
Contra mí pecador non seas querelloso,
Otorga me tu graçia, o Padre pïadoso,
E guarda me de mal tan grande e espantoso.


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Poema Los siete pecados mortales - Pedro López de Ayala