La llegada

Aún revolotean en los brotes de mis nervios.
Confundidas en el verano
llegaron de imprevisto las enormes mariposas.
Son labios alados que zumban
y asquerosas patitas
que no dejan de hurgar
por entre este volumen de ramas.
Dicen que fue aquí un gran parque
de soles cachetudos y sonrientes…
tierras donde el viento sedujo a la libertad.
También se habla de agua pero no llueve,
sólo persiste ese ronroneo de dudas
y algo
como alfileres que punzan la inmovilidad
ahora insoportable.


Poema La llegada - Eduardo Zambrano