Cazador de fortuna

Dormida está tu bestia
aburrida tu vida
amodorrado tu ángel

Apagada tu risa
tu deseo atontado
indiferente

Escaso de pulsiones
se te pasa la vida

A ratos te preguntas con dejo de nostalgia
dónde se fue tu juventud
y una vocecita chillona
en tu interior responde:
“ascendiendo”
“ascendiendo”

No hay duda eres insensible
está hueco
vacío
me das hueva


Poema Cazador de fortuna - Ana María Ardón