Cazador de autÓgrafos

Vestido con mal gusto y ese aspecto

De perro triste, eres mi pesadilla

Y también una incógnita. Quisiera

Saber cómo es el mundo cuando abres

Los ojos para ver la gloria ajena,

Y si serás feliz y todo eso.

E intento comprender y, elucubrando,

Empiezo a imaginar más amplias miras

Para lo tuyo: mención en el Guinnes,

Congresos de cazadores de autógrafos,

Un mundo clandestino – como el nuestro –

Con revistas, no sé, correspondencia…

O tu fascinación sencillamente

Por gentes que han de serte tan extrañas

Y complicadas como tú lo eres

Para mí, o lo que dirán tus padres,

Una forma cualquiera de pasar,

De haber estado aquí.

Mientras nosotros

Fingimos no escuchar, tú cuentas otra

Historia a uno que finge que te escucha

(cómo dijo y el gesto de las manos

Y el ambiente que había) y luego exhibes

Con orgullo las pruebas indudables

Del contacto (la firma y una foto),

Y de eso vives, de eso te alimentas.

Ojalá no tuviera la sospecha

De que nos parecemos demasiado

Y que compadecerte es un pretexto.

Acaso tú eres más sabio que yo:

Un perdedor sin más. Todos perdemos.


Poema Cazador de autÓgrafos - José Luis Piquero