Anverso

Diafanidad de rústico escenario
Que en el cristal del aire se ilumina
Y en mutabilidades de vitrina
Tiende del Paraíso su muestrario.
El panorama es sueño milenario,
Cambiante miniatura que se afina
Desde el mar al volcán y a la colina
Como alucinación de visionario.
Allá abajo se asoma Panchimalco,
Ramo de cal en la llanada abierta,
Donde ha dejado el campesino el caldo
De sembradíos de sudor…El diablo
Para ver el prodigio abrió esta puerta
Y, así, el paisaje se volvió retablo.


Poema Anverso - Alfonso Orantes