Un vuelco hacia delante, un paso atrás,
Mi corazón, busca en el tuyo abrigo
Y aunque febril, vacila, no consigo
No acabar cada día, un poco mas
Prendido de su sueño que, quizás,
Debí dejar colgado en el postigo
De mi puerta de buen y fiel amigo
Que responde al afecto que le das.
Pero detrás del alma, agazapada,
Vive la sangre que le da la vida
Y si el alma se entrega a una mirada
¿ como tener la sangre por la brida?
¿ O habría de dejar, que, por la herida,
El alma, se me escape, desangrada?