Esta deriva ciega

Hoy he amanecido con el alma enredada
Con la voz que pierde su camino
Con la memoria como desorientada
Me parece que ni siquiera he amanecido

Una rosa me regala una promesa
Una esquina me unta con delito
Me asesta el vacío una ventana
Tal vez lo que más duele es el vacío

Es una cosa de verdad incalculable
Esta deriva ciega, sin destino.

Esta zozobra de todos los altares
Esta prisión de todo mi albedrío

He sentido que tiraba de un cadáver
Un lastre acusatorio detrás de mí
Era mi sombra, todo mi equipaje
Mi rastro, las manos de mi hijo.

Quisiera arrancarme el corazón de cuajo
Extricar este nudo a cuchilladas
Y llevarlo lejos y enterrarlo
Y dejar todas mis huellas enterradas.


Poema Esta deriva ciega - Jorge Lemoine y Bosshardt