Xxxiv

¿ De qué me sirvieron los viajes
y conocer a Teócrito Mao y Valery?
¿De qué me sirvió haber vivido
visitando el Louvre el Prado el Ermitage?
¿D qué me sirvió enamorarme de la Monalisa?
¡Cómo perdí mi tiempo
en Florencia frente al Teseo!
La distancia me enclaustró
Suplicio chino
A gatas cargo mi piedra
Cuando quiero el Océano pacífico
Me baño solo en mi apartamento
Cuando dibujo el mapa de El Salvador
Furioso cuento las cruces que hace el ejército


Poema Xxxiv - Roberto Armijo