El almuerzo

Llovió. Trisca a lo lejos un sol convaleciente,
Haciendo entre las piedras brotar una alimaña
Y al son de los compactos resuellos del torrente,
Con áspera sonrisa palpita la campaña…

Rumia en el precipicio una cabra pendiente;
Una ternera rubia salta entre la maraña,
Y el cielo campesino contempla ingenuamente
La arruga pensativa que tiene la montaña.

Sobre el tronco enastado de un abeto de nieve,
Ha rato que se aman Damócaris y Hebe;
Uno con su cayado reanima las pavesas,

Otro distrae el ocio con pláticas sencillas…
Y de la misma hortera comen higos y fresas,
Manjares que la Dicha sazona en sus rodillas.


Poema El almuerzo - Julio Herrera y Reissig