Súplica

Dame un doble un doble de mí
Quisiera amarte en tus terrenos de máscaras
Enséñame a desarraigarme como tú lo haces
Que te diga amor como se lo dices a todos
Dame tu hablante lírico dame la muerte amor
Dame soberanía quisiera gobernarte
Me han escalado tantas veces las tiranas furias
Y tus tarántulas telúricas terrorizantes
Me has escalado tanto la noche amor
Hasta devastarme la sombra
Y me he quedado satanizante derruido
Perdido en laberintos donde escucho tu nombre
Tú naturalmente bruja
Me guías hacia la espada
Hacia la cinta canela y los sobrenombres
¿quién soy?
¿qué cosa revuelta o remolino ardiente?
¿quién me ha vaciado el tiempo?
Encima encima encima
todo es recorrerte
Y no apareces
Capas y capas de letras para desmenuzarte
Capas y capas de nombres inventados
Invertebrados
Todos te llaman de forma diferente
¿quién eres?
Voy silente a la distancia
Arrebujado y peregrino de la luz
Asesinado ya muerto y putrefacto
No tienes idea del amor en esta colina de misterios
No sabes de la voz y la calumnia de esperarte
Te pido agua déjame inundarte las venas
Estar de rodillas aniquilado
Lavarte en lágrimas el entresijo
El pulmón del cáncer lamerte
Hasta que me perdones la noche del insulto
La noche invicta de faunos que me remedian
Ahí están todos sobre mí ahí los miro
Dialécticamente ensimismados
Todos están ahí los has convocado en tus olores
Vienen a comerse los rastros
Rastrojos y pleamares que nos has despedazado
No te das cuenta y preguntas ¿qué angustia?
El teléfono luego tu voz diminuta
Y tú preguntas y dices quédate con ellas
(¿con quiénes?)
Tus máscaras tus ideogramas tus ileadramas sacros
(¿con quiénes me quedaré?)
Tiremos un volado
El azar nos arrebuja la voz y los silencios universales
Dime quién gobierna este universo de dualidades transparentes
Te necesito hembra te necesito lémur
Te necesito fanerógama
Dame dame dame golpes en los dientes
Déjame a tu lado amarrado a tus costillas
Seré tu perro ennegrecido de mordidas cintilantes y enfermeras
De caricias subrepticias y parduzcos cardos de la piel
Jirones jirones girando va la luz
Déjame el amor en una lata
Ahí detrás de la pecera de la noche
En el armario que todo me lo guarda
Desde mi aguerrido brazo hasta mi maquillaje de mago rutilante
Mi paraguas de fiesta y mi martillo filosófico
filoso filoso
Todo pasa en el descarnado tiempo de olvidarnos
Tú que guardas la foto tras el vidrio
La foto de mi rostro putrefacto
La foto de mi tiempo de niño duende abismo
La voz de mi abismo equidistante en tu equilibrio
Todas las manos me lo han reflexionado todas las bocas
Desde maría de la cruz hasta alejandra la grande
La de sonrisa abierta y el tatuaje en el abdomen
Quiéreme de cabeza en el grito del arpa
Días perdidos se empecinan en crecernos vientre a vientre
Paso a paso como las aves de rapiña
Que dejan su huella en todos los desiertos
En todas las sombras que cruzan las planicies
Ahí me has habitado y me has despedazado buitre
Me has aniquilado con tu terroso cadmio
Tu burbujeante nervio de peces tridimensionales
Ahí quedaste ahogada en una concha
Las células soporíferas de todos los viajes
Viajantes solitarios hombres de azoteas
¿dónde se ha quedado la marcha de los corazones?
Ahí mi vida mi preciosa catapulta
Ahí nos quedamos amarrados en espera
Que los faunos y las nínfulas nos reabran las heridas


Poema Súplica - Adán Echeverría