Sonetos nocturnos i

Tiempo soy entre dos eternidades.
Antes de mí la eternidad y luego
De mí, la eternidad. E1 fuego;
Sombra sola entre inmensas claridades.

Fuego del tiempo, ruidos, tempestades;
Sí con todas mis fuerzas me congrego,
Siento enormes los ojos, miro ciego
Y oigo caer manzanas soledades.

Dios habita mi muerte, Dios me vive.
Cristo, que fue en el tiempo Dios, derive
Gajos perfectos de mi ceiba innata.

Tiempo soy, tiempo último y primero,
El tiempo que no muere y que no mata,
Templado de cenit y de lucero.


Poema Sonetos nocturnos i - Carlos Pellicer