Segunda columna o metáfora de la vida y de la muerte de
la Reina Nuestra Señora
Nace en el suelo la azucena pura,
mas su naturaleza no es del suelo,
pues, arrancada del materno velo,
se conserva olorosa, intacta, y pura
Más cometa del prado su hermosura,
cuando mas elevado erige el vuelo;
como que sabe merecer el cielo,
inclina el cuello en oblación segura.
Fue Isabel, azucena soberana,
en Francia flor, pero en España fruto.
¿Quien vio hasta aquí fecunda la azucena?
Sol del prado lució en una mañana
En el cielo conserva su instituto,
menos vecina, pero más serena.