I
Se va la tarde,
parece que el cielo tiembla,
estalla en colores de selva,
y recorre el último trazo del círculo
que lleva a las estrellas.
La luz de ayer viene cansada,
dispuesta a morir en las riberas.
Hay un funeral y una fiesta.
II
Llámame cuando el agua no avance,
cuando sean sólo cantos las voces
y las rosas marchitas
dejen sus esencias en el aire,
al alba de las corolas,
cuando despierten las aves.
III
Llegarán las respuestas,
las señales del alma
colmarán las esperanzas,
el camino se abrirá,
limpio de escombros
y húmedo de rocío.
Mientras tanto,
sueña con Dios
y cosecha con tus manos.
Mira las aves,
los ríos,
el mar abierto.
El mundo empieza
con el don del alba.
Qué abundancia de días.
Qué privilegio ser hombre
en este círculo de luz y sombra,
si entendiéramos la vida.
IV
Hoy me levanté
con ganas de versos,
muchos versos,
versos que nacen con alas,
besos de verso
y versos de esperanza,
versos para vivir,
el aire soñé
lleno de versos.