OraciÓn del impÍo

Señor, tú que hiciste el orbe,

Las rocas, los manantiales;

Tú que volviste al revés

Las sombras de la noche.

Haz que mi noche

Sea larga y jamás se ilumine,

Que nunca se hiele

El calor lechoso de su sombra.

Que no se disipe el alba,

El brillo de sus ojos,

El fulgor donde empieza

Un mundo que no hiciste,

Donde brilla roto en la niebla

Lo vacío, lo desnudo,

Lo que no dibujaste,

Un mundo tan antiguo

Como tu luz y mi sombra.


Poema OraciÓn del impÍo - Juan Ramón Mansilla