PrestidigitaciÓn

Voy a jugar a ser un insólito mago
que adivina las cartas que están sobre la mesa
al tiempo que la mano se vira y muestra un as
desparpajado y cómico con corazón bermejo.
O saca de la manga el conejo de Alicia
y el espejo de Alicia con bisel bermellón
y un jardín de locuras, extravagancias, néctares.
Como a un mago atroz, capa negra y chistera,
que trae un amuleto entre las mancuernillas,
las voces vilipendian, injurian, y proceden
a colocarte máscaras, disfraces que no tienes,
que tú no usas jamás, porque tienen oscuras
sensaciones de acoso que no te corresponden.


Poema PrestidigitaciÓn - Eduardo Langagne