A vistas sale un galán

A vistas sale un galán
muerto de amor por su dama,
a quien trae desde una herida
en su pecho atravesada.

Es tan hombre, que una tarde,
solo en una empalizada,
ser su verdadero amante
ganó por punta de lança.

Es tan hermoso, que a coros
no pocas noches le cantan
que a los hijos de los hombres
en belleza se aventaja.

Trae debaxo de la lengua
virgen miel y leche blanca,
y por sus labios de rosas
se dize que vierte gracia.

Llámanle, por liberal,
el de la mano horadada,
porque suele dar tal vez
la sangre de las entrañas.

Es su coraçón de fuego,
cuyas amorosas llamas
hizieron al noble pecho
rebentar como granada.

Con estas divinas partes,
con todo el coraçón ama
a quien le es tan desigual,
que pudiera ser su esclava.

Fuesse derecho a la iglesia
porque supo que allá estava,
y con un vestido ageno
para verla se disfraça.

Ella, que por fe le adora,
porque alegre se la guarda,
reboçado le conoce
porque se lo dize el alma.

Que en la forma que le mira
está sobre su palabra,
que se lo han dicho personas
que sabe que no la engañan.

Sabe que aunque la dessea
que quiere en la fe provarla,
y enfrente dél de rodillas
desta manera le habla:

“Pues a vistas avéis venido,
dexados ver, vida mía,
porque sin la vuestra
no ay buena vista.”

¿Teméis de aquessa manera
que podréis, siendo mi bien,
parecerme menos bien
y que si os miro no os quiera?

Si queréis que no me muera,
quitad la capa de encima,
porque sin la vuestra
no ay buena vista.

Que queréis, podrá pensar
el que reboçado os viere,
que si bien no os pareciere,
dexaros de desposar;

supla lo que os supe amar
lo que me falta de linda,
porque sin la vuestra
no ay buena vista.

Si ansí de mí os encubrís,
diré de contento llena
que pues la capa es agena,
que en cuerpo a vistas venís;

encubierto descubrís
mil hermosuras divinas,
porque sin la vuestra
no ay buena vista.


Poema A vistas sale un galán - Jose Valdivieso