Juramento

Nuestros dos corazones estarán siempre unidos
Por un imperceptible acueducto secreto
-invisible para otros – con los que compartimos
El río de las lágrimas que brotan de la vida.
De la tuya o la mia, qué más da… Se confunden
Las dos cuando hay tormenta, cuando toca a rebato
La angustiada campana de la supervivencia,
Cuando el viento contrario nos hace sentir frágiles.
Lágrimas de calibres distintos, según nazcan
De una alegría súbita que se entra en nuestras almas
Caliente, embriagadora, como un sol repentino
Que surgiera de pronto de detrás de las nubes
Cuando somos felices y sentimos ardiendo
Un gozo que nos llega muy dentro, hasta los tuétanos,
O de esa agria tristeza afilada que emerge
Siempre que tropezamos con la piedra imprevista
De cualquier desencanto que nos hace inseguros,
Vulnerables como aves en el ojo profundo
De un huracán que intenta arrancarnos las plumas
De la esperanza. Somos de los privilegiados,
De los pocos que quedan ya sobre este planeta
Practicando el oficio de compartirlo todo
Mientras, en nuestro entorno, otros se despedazan
En nombre de una ley más antigua que el mundo.


Poema Juramento - Ramón Graells Bofill