No aquel que goza, frágil y ligero,
Ni el que contengo es acto que perdura,
Y es en vano el amor rosa futura
Que fascina a cultivo pasajero.
La vida cambia lo que fue primero
Y lo que más tarde es no lo asegura,
Y la memoria, que el rigor madura,
No defiende su fruto duradero.
Más consiente el sabor áspero y grueso,
El color que a la luz se desvanece,
La materia que al tacto se destroza.
Y en vano guarda su variable peso
El árbol y su forma se endurece,
Y el mismo instante se revive y goza.