Yo necesito heridas para ser
quien soy, flechas y fechas
que se claven en mí, dolor sin causa
para poder quejarme
de mi destino, pena pretendida,
martirio amado, sed de sangre, gozo
de morir a mis manos enemigas
que me desean muerto para amarme
y desde mí me atacan y convierten
mi terror en trinchera y mi tristeza
en estrategia para derrotarme.
Yo necesito heridas para ver
con ellas – ojos rojos – la batalla
en que perezco a manos de mí mismo.