Mundo visible (xi)

Ni el mar ni los ríos desfiguran sus aguas

eternos e inmensos en su empeño

nunca en acecho nunca persiguiendo

están allí en su límpida fluidez

más interminables que caracoles nocturnos

yo me adhiero a ellos conmovido

pero también porque pertenezco a su grito:

a esa voz de estrépitos y desplomante

de hoguera líquida

de olas

de retumbos

yo me adhiero a la locura de la libertad

con su lenguaje de furtivos sueños

con sus piernas chapoteando en todos los sitios

hasta ser definitiva comida para todos.

Del libro inédito: MUNDO VISIBLE


Poema Mundo visible (xi) - André Cruchaga