Misterios de pasión (quinto)

Pongo en tus manos dagas y sortijas,
convierto tus ausencias en infidelidades,
en ansia irresistible tus retornos.
Cada silencio tuyo es aguda lanzada,
cada palabra como un afán que acude,
mas no te vanaglories: sólo es mío el orgullo
si te logré tan cruel y tan querido.
Pues mi pasión decide la fuerza de tu agravio,
acuerda tu belleza mi deseo
y en ti transfigurarme
responde a una versátil voluntad,
y eres sólo un regalo que me hago a mí misma.


Poema Misterios de pasión (quinto) - Ana Rossetti