MaÑana

¡Vamos!
No quiero saber a dónde vamos.

No cabe en un libro la hoja del destino.
Nadie pasa esa página.

Mañana no es un día,
Es una apuesta contra la razón.

Mañana es otro horizonte
Donde lanza sus dados la utopía.

Mañana tiene dos mil años
La vieja democracia de los muertos.

Sísifo, Tántalo, Prometeo
Fueron testigos de la podredumbre.

El día por venir tiene destinos diferentes:
Todo es presagio de los espejismos.

Hiede, se pudre el corazón, la patria
Entre las rejas y los huesos del oculto pasado.

Saber a dónde vamos tiene algo de rito;
Algo de anticipado funeral de las especies.

No vamos, corazón, nos vamos
En ese tren expreso del olvido.


Poema MaÑana - Ramón Ordaz