La ONU dijo no,
a la invasión gringa a Irak.
El ángel del mal del siglo XXI
advirtió:
“El que no está conmigo,
está contra mí”.
Y en desafío a la moral,
y en abrazo con la perversidad
y la codicia,
destruyó, asesinó y ocupó
la patria de sendos posos
petroleros.
Posteriormente, vendrá el negocio
de la reconstrucción.