Dios cambia de color sin previo aviso.
Se ha vuelto negro en medio de mi viaje
Tallando en laberinto mi paisaje
Y nunca entenderé por qué lo hizo.
Esta es la enredadera de la vida
Que asciende, dando paso a espina y nudo.
En medio de la noche estoy desnudo
Golpeando contra puertas de salida.
Dios cambia de color y nadie sabe
Cuánto perdurará su dios oscuro
-el mío me ensombrece ya por años-.
Quizás antes que el tiempo se me acabe
Regrese mi dios blanco y quiebre el muro
Donde he pintado tantos desengaños.